buscar en el sitio

Búsqueda personalizada

sábado, 23 de agosto de 2008

VER PARA LEER TERCERA PARTE, FIN


www.Tu.tv

Recaudacion aumentó


Ingresos impositivos crecieron 21% en julio

Recaudación de IVA aumentó 10,6% en 2008, aunque bajó incidencia sobre el total

M. CERCHIARI

DGI. Mantiene la tendencia creciente de los ingresos tributarios

Las cifras

La recaudación neta de la Dirección General Impositiva (DGI) ascendió en julio a US$ 501,5 millones, con un crecimiento de 21% en valores corrientes y 12,7% en términos reales, respecto al mismo mes de 2007, según los datos difundidos ayer.

En los primeros siete meses del año, la DGI acumuló una recaudación de US$ 4.974,6 millones, 27% en términos corrientes por encima del monto alcanzado en igual período del año anterior. Descontando el efecto de la inflación, el crecimiento ascendió a 18,1%.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) siguió siendo el principal tributo en cuanto al monto recaudado. Aún cuando la incidencia del impuesto sobre el total registró una leve caída –al pasar de 55,8% a 53,2% de la recaudación–, el ingreso por concepto de IVA aumentó 19,1% a precios corrientes y 10,6% en valores constantes en el período enero julio, a pesar de los cambios en la normativa de ese tributo y del mantenimiento de algunas exoneraciones transitorias.

El Impuesto a la Renta de Industria y Comercio (IRIC) fue sustituido por el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) a raíz de la reforma impositiva vigente desde el 1º de julio de 2007. Si se compara la recaudación conjunta de ambos impuestos se advierte un crecimiento del 35% en el período.

A raíz de la recaudación de IRAE en el período, el informe sostiene que “el desempeño del sector privado comienza a mostrar un leve crecimiento del orden del 1% real”.

El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) representó el 12,2% de la recaudación. En el informe, la autoridad impositiva destaca que el tributo “se mantiene dentro de los lineamientos proyectados”, con un valor anualizado que representa 2,1% del PBI.




VER PARA LEER SEGUNDA PARTE DE TRES


www.Tu.tv

Computadora 100.000 del Plan Ceibal

Escuela 157. Matías Reyes, de 6 años, recibió su laptop de manos del presidente Vázquez

El Plan Ceibal llegó a Montevideo: entregaron la computadora 100.000

Villa García se vistió de fiesta, ya que en la Escuela Nº 157 los alumnos recibieron las computadoras del Plan Ceibal. Un niño de primer año, Matías Reyes, de seis años, fue quien recibió la laptop 100.000 por parte del presidente de la República, Tabaré Vázquez.

Momento emotivo. La laptop 100.000 del Plan Ceibal llegó a la escuela de Villa García de manos del presidente de la República

Mi escuela tiene algo de casa (...), mi escuela tiene algo de leyenda, la Escuela Villa García", dice la canción que los niños cantaron al final del acto, resonando en el patio cerrado para la ocasión, entre los aplausos.

Ayer llegaron allí las computadoras del Plan Ceibal, y la número 100.000 fue para un niño de primer año, el más pequeño de la escuela. "¿Cuantos años tenés?", le preguntó el presidente de la República, Tabaré Vázquez, que se agachó hasta llegar a la altura de Matías Reyes. "Seis", dijo con los ojo bien abiertos, mientras el primer mandatario sonreía.

Matías ­que le confesó al primer mandatario que se portaba "más o menos"­ miraba a ese hombre que, seguramente tantas veces vio en la tele, y a veces agachaba la vista para ver la computadora que ya tenía entre sus pequeñas manitos. Vázquez se emocionó. "Esto es para observar", dijo sobre el momento que protagonizaban los niños. Luego miró por un caleidoscopio que le regalaron los escolares que jugaban delante suyo con sus máquinas.

Así fue la entrega de la computadora 100.000 del Plan Ceibal, un proyecto que pretende dotar de una laptop a cada estudiante de primaria y sus maestros. Hasta el momento, 100.000, de las 400.000 niños a los que se llegará, ya tienen su laptop.

Los niños de la escuela 157 del kilómetro 21 de Villa García, en su gran mayoría, ya las tienen. Entre hoy y mañana algunas clases recibirán las máquinas verdes, ya que la entrega se fue realizando paulatinamente entre los años más avanzados.

El acto protocolar contó con la presencia del Presidente, ministros de Estado, Legisladores y autoridades educativas. El consejero Héctor Florit (ANEP) dijo a LA REPUBLICA que la entrega de las laptops ha sido "muy vertiginosa", ya que "hoy hemos llegado a las 100.000".

Jugando con las pecés

Nicolás, Walter, Carlos, Mario y el resto de sus compañeros de primer año, fueron recibiendo las laptops uno a uno. Intentaban abrirlas pero no podían ya que no conocían cuál era el mecanismo. "Ahora después, en las clases, van a abrirlas", dijo una de las maestras a una niña que la miraba como pidiendo ayuda.

Luego del acto, los niños se dispersaron. Algunos fueron al patio y unos pocos estudiantes del liceo contiguo a la escuela se acercaron para conocer las computadoras. En el cuarto año A, Rodrigo Benítez, Kevin Cohelo, Bryan Santo, Bryan Moreira y Nahuel Orrego, en una mesa sobre la pared, estaban "jugando", según Rodrigo. "Vamos a estudiar, a bajar música y a jugar con la computadora", agregó Kevin.

Las máquinas de estos niños, abiertas y funcionando, no podían conectarse a Internet, aunque las autoridades aseguraron que el centro ya contaba con la conectividad a pleno. La escuela 157, con 1300 alumnos en dos turnos, una comunidad unida al barrio de una historia centenaria, ahora tiene algo más de leyenda, tal como dice la canción que identifica a la escuela.

VER PARA LEER PRIMERA PARTE DE TRES


www.Tu.tv

viernes, 22 de agosto de 2008

Un tercio de Uruguay vendido en siete años


INFORME. TIERRAS

Un tercio de Uruguay vendido en siete años

La mayoría absoluta del campo uruguayo cambió de titular de la explotación por la vía de la compra o el arrendamiento, a precios cada vez mayores

BLASINA & TARDÁGUILA ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR

El precio de la tierra en Uruguay viene en un ascenso permanente que ha llevado a que su valor se haya más que triplicado en los últimos cinco años. Por otra parte, la magnitud de las ventas ha sido tal, que –si se mantuviese– en los próximos 14 años se habrá vendido toda la tierra del país. Ambos datos oficiales fueron publicados por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en un estudio titulado “Tierras de uso agropecuario: ventas y arrendamientos 2000-2007”.

Sin embargo, desde el sector privado se advierte que el mercado llegó a una meseta: los precios han dejado de subir y el volumen de operaciones ha bajado en 2008, lo que continúa la tendencia reportada por el trabajo para 2007. La tendencia es nítida desde comienzos de julio, lo que coincide con el ajuste a la baja en los precios agrícolas que fueron el motor del crecimiento en los años anteriores. Pero nada permite asegurar que esa pausa sea permanente, por el contrario, de siete años a esta parte, en el campo uruguayo, lo único permanente son los cambios.

Datos impactantes. Entre 2000 y 2007 se vendieron más de cinco millones de hectáreas (5.082.302), que equivalen al 31% del área agropecuaria del país. De ese total 1.343.118 hectáreas se vendieron repetidamente, por lo que la superficie real que cambió de manos en el territorio uruguayo es 4.340.653 hectáreas, 26% del área agropecuaria uruguaya. Una de cada cuatro hectáreas cambió de dueño pero los vendedores cada vez exigieron más dinero para ceder la tierra.

Los precios reportados por la Dirección Nacional de Registros, fuente de la información utilizada, muestra que los precios subieron 217% entre 2002 y 2007, al pasar la hectárea promedio de US$ 413 a US$ 1.412. O dicho de otro modo, agregó US$ 1.000 al precio original en forma promedio.

Aunque es evidente que estos promedios ocultan una realidad muy diversa, los avatares del agro uruguayo quedan bien visualizados en el precio del recurso, que descendió en 2001 y 2002, 8% y 7% respectivamente. Aquellos que compraron durante 2003 hicieron igualmente un gran negocio y pagaron solo 9% en promedio por encima de los precios del año anterior. Y a partir de ahí se da la suba vertiginosa. Pero, tal como advierten los operadores del mercado, la tendencia parece encaminarse a una nueva estabilidad. Los precios subieron 56% en 2006, y “solo” 27% en 2007.

La tendencia ascendente de los precios terminó a mediados de este año, coincidieron en señalar Sebastián da Silva y Carlos Fournier, de los escritorios Leovigildo da Silva y Zambrano, respectivamente. Aunque la mayoría de las transacciones son de predios de menos de 200 hectáreas, la mayor parte de la superficie vendida corresponde a medianos productores, de 500 a 1.000 hectáreas.

La distribución por departamentos parece sugerir que dos factores han sido muy importantes en este proceso: el auge tiene un componente fundamental en la favorable perspectiva de la agricultura y en los problemas políticos que enfrenta el agro argentino.

Así la preferencia de los argentinos por los departamentos agrícolas más próximos a su territorio es seguramente un factor que explica que los tres departamentos con mayor porcentaje de su tierra vendida sean Río Negro (44%), Soriano (40%) y Paysandú (39%). En cantidad de hectáreas Paysandú lidera: allí se vendieron 530 mil hectáreas.

Posteriormente la oleada llegó a los departamentos del centro donde se desarrolló una nueva agricultura. Así 38% de Durazno (donde también incide la forestación) y 36% de Flores también cambiaron de dueño.

En contraste, Canelones es el departamento con menos actividad comercial y solo 5% de su área cambió de dueño. Al igual que en Maldonado, el factor áreas costeras incide en la medición.

Compradores anónimos. Naturalmente que argentinos y brasileños en menor medida son las nacionalidades que predominan entre los compradores, pero hay un pasaje muy fuerte de tierras de manos de propietarios uruguayos a sociedades anónimas, de 1,7 millones de hectáreas en el período. Esto surge de 3,69 millones de hectáreas vendidas por parte de uruguayos, mientras que hubo compras por 1,98 millones de has por parte de ciudadanos orientales.

A la inversa, empresas que estaban bajo la forma de sociedades anónimas u otras en las que no es aplicable una ciudadanía específica vendieron por un millón de hectáreas, pero compraron por 2,78 millones. De hecho las operaciones realizadas por personas físicas argentinas, brasileñas u otras es de relativamente escasa cuantía. Los argentinos compraron 145 mil hectáreas y vendieron 110 mil, en tanto los brasileños vendieron más de lo que compraron, 196 mil ha vendidas contra 95 mil compradas.

Esto obedece a que la mayoría de las operaciones se hacen bajo formatos societales en los que no se declara la nacionalidad del participante. Por lo tanto, sigue siendo de difícil respuesta la frecuente pregunta respecto a cuánta de la superficie de Uruguay está actualmente explotada por extranjeros. Incluso las operaciones por parte de personas físicas que no son uruguayas ni argentinas ni brasileñas es casi insignificante. Compraron 78 mil ha, vendieron 67 mil, con un saldo neto de 11 mil hectáreas más en su poder.

Lo que sí es claro es que el formato sociedad anónima crece fuertemente ya que en los siete años analizados en el estudio del MGAP, aumenta en 1.727.000 hectáreas la superficie bajo esa forma, casi exactamente la misma cantidad en que decrecen las propiedades bajo la propiedad de personas físicas.

Todo sirve. Sería un error suponer que solo las tierras agrícolas se han vendido. Todas las calidades sirven al punto tal que el índice Coneat promedio de las tierras vendidas nunca se aleja del 100 que marca el promedio del país. Y aún más, en ningún año sale ese promedio de un rango entre 90 y 100 de promedio. Es decir que el promedio de tierras vendidas es algo inferior al promedio nacional.

Seguramente la venta de tierras forestales pesa en este indicador, así como el uso de una calificación de la calidad de los campos que fue diseñado en una época en que no existía la siembra directa, que ha vuelto agrícolas campos que antes solo eran ganaderos.

El índice promedio de los campos vendidos viene, además, bajando. Fue casi 100 en 1993 y 1994 para caer a poco más de 90 entre 2005 y 2007. El rango de calidades en el que se vendió más campo está entre 60 y 80.

Arrendamientos. La inestabilidad en la propiedad de la tierra abarca a la mayoría absoluta del territorio uruguayo. La suma de operaciones de compraventa y los contratos de arrendamiento acumulan algo más de 9,4 millones de hectáreas, 57% de la superficie agropecuaria.

Pareciera ser que muchos de los ganaderos que vendieron sus tierras a agricultores en el litoral Oeste decidieron moverse con sus ganados al norte rumbo a Salto. Es el departamento de las naranjas donde más tierra arrendada hay en Uruguay (565.357 has) en el período, seguido por Durazno (458.833 has).

Mientras la superficie de tierra vendida retrocedió algo en 2007, la en arrendamientos aumentó y es la mayor del período analizado. Se registraron contratos por 826.432 has, casi 300 mil más que en 2006.

En los precios promedio se disimulan las altas cotizaciones que generan destaque para las mejores rentas agrícolas. Así el precio promedio pagado por el alquiler de una hectárea en 2007 fue de US$ 60. Pero la tendencia parece en este caso clara. El precio sube en forma permanente desde 2003 cuando el promedio pactado fue de US$ 24.

Es interesante también que el promedio actual de la renta supera el ingreso neto de una hectárea ganadera calculado por el propio MGAP. Muchos ganaderos que cedieron campos a agricultores están dispuestos a arrendar sin ganar dinero para no perder sus ganados.

Este es uno de los indicadores que revela uno de los problemas sociales del boom de precios de la tierra. Quienes se dedican a la ganadería arrendando desde hace muchos años encuentran que los precios que tienen que pagar para renovar sus contratos les vuelve inviable su actividad. Es muy difícil y lo será cada vez más obtener un ingreso por la ganadería después de pagar la renta para quien no recibe a su vez un ingreso desde otras actividades. Para muchos pequeños productores ganaderos de carne y leche esa es una situación acuciante que seguramente generará dificultades sociales en los próximos años.

Muestra que, como todo cambio brusco, genera matices de varios tonos. Y el del mercado de la tierra es el cambio más veloz que ha atravesado el campo uruguayo en varias décadas.



domingo, 3 de agosto de 2008

Altas expectativas para mantener buen nivel de exportación

03.08.2008

El gobierno confía en que los altos precios de los alimentos se mantendrán a nivel internacional y que Uruguay puede seguir mejorando las ventas al exterior, que en julio aumentaron casi un 60% con respecto al mismo mes de 2007.

Las solicitudes de exportación del mes pasado se ubicaron en los 634 millones de dólares.

Los principales rubros colocados en el exterior son carne, soja y arroz.

El director del Instituto Uruguay XXI, Carlos Viera, reconoció que los precios de los alimentos en el mercado externo están jugando un papel fundamental.

“Lo ideal sería que nuestro país tuviera una mayor diversificación aún de la que ha tenido en cuanto a productos exportables y que esos productos exportables tuviesen un componente de valor agregado, por las vías de incorporación tecnológicas, mayor. Pero las historias son historias y Uruguay viene de ciertas situaciones en el pasado que importan al momento actual y lo que yo considero es que debemos aprovechar esta situación para generar una base para que el país se proyecte al exterior cada vez en mejores condiciones en cuanto a su diversificación de productos”, señaló.

Viera dijo que el aumento en las exportaciones se apoya actualmente en tres pilares:
- Los buenos precios de las commodities
- El aumento de precios por la desvalorización del dólar
- Un aumento del 20 % en el volumen exportado con respecto al año pasado.

Sobre la influencia de la producción de la planta de Botnia, Viera realizaba la siguiente puntualización: “Cuando la exportación sale de Zona Franca, como es el caso de Botnia o puede ser Nueva Palmira, esas exportaciones no están computadas, mientras que sí está computada la exportación de madera a la Zona Franca de Botnia. Entonces, va a aparecer madera en mayor medida que antes y no va a aparecer el valor agregado que se genera en Botnia: todavía no está incluido”.

El economista reconoció que el aumento en la colocación de madera en Botnia aumentó en 100 millones de dólares las exportaciones con respecto al pasado. Es que Brasil fue el principal comprador, con un 15 % del total de las ventas. Luego se ubicó Argentina con un 8 %.

“En el pasado ocurría que le vendíamos carne, lácteos y arroz. Hoy, de esos tres productos Brasil se ha hecho más que autosuficiente y si nos compran, es porque algunos países compran también de lo que exportan, por ciertas razones que se dan en le mundo y ciertos desbalances en cuanto a temporales. Pero lo ideal es que volvamos a acceder a ese mercado. Ahí sí los esfuerzos de promoción que se realizan por parte de nuestro instituto y de otras entidades públicas y privadas creo que tiene que empezar a dar resultado”, consideró Viera.

Respecto a la pérdida de competitividad que advierte el sector exportador por la caída del dólar, Viera dijo que se debe tomar en cuenta que en muchos sectores hay una “compensación” por la suba de precios.

“Esa compensación vía precios efectivamente está generando, yo diría en el balance, mejor competitividad. Esto no es genérico. A todos no les pasa lo mismo, pero buena parte, mayoría de los productos que nosotros tenemos para exportar al exterior están beneficiados en estos momentos por los precios. Por lo tanto, hay una suerte de compensación ante una cosa; y la otra que hace que tengamos esta performance exportadora. Y si el balance es positivo, hay estímulo y al haber estímulo hay buenos resultados”, afirmó Viera.

El director del Instituto Uruguay XXI dijo que Uruguay no tiene problemas para colocar sus productos y que en realidad hay demanda insatisfecha.

“Este tipo de productos que hoy se exportan tenemos que generar capacidades productivas mayores para poder seguir incrementando las ventas al exterior al ritmo con que se está haciendo en este momento. Tenemos que vender más productos lácteos y por tanto hay que producir más leche, tendríamos que producir más carne. Los volúmenes de carne que se han exportado han sido levemente menores. Factores climáticos y de otro orden generaron que hubiese menor cantidad de ganado preparado para faena en estos años que corren, con respecto al año pasado por ejemplo”, explicó Viera, quien también insistió en que está convencido de que los precios altos de los alimentos en los mercados internacionales se mantendrán en el mediano plazo.